- ¿Viste que Andrea Bocelli mató a su perro?
- ¡No me digas! ¿Qué pasó? Se lo veía tan buen tipo
- Es que no lo podia ni ver
Chistes Varios
Cuando los trabajadores se juntan, juegan al fútbol.
Cuando los gerentes se juntan, juegan al tenis.
Cuando los directores se juntan, juegan al golf.
Conclusión: cuanto más cargo tenés, más chicas son tus pelotas.
-Cariño ¿No sé si ver esta noche una peli Porno o el partido de futbol?
-Mirá la peli porno!! porque al futbol ya sabes jugar.
Jaimito a un amigo:
- ¿Cómo sigue tu amigo?
- ¿Cuál?
- El que se tragó la moneda de un peso.
- ¡Ah! Sigue sin cambio.
Un físico, un ingeniero y un matemático se alojan en un hotel. En la mitad de la noche, el físico se despierta, ve un incendio en el pasillo, calcula la cantidad de energía, busca un matafuegos, lo apaga y se va a dormir.
Al rato, se genera otro incendio. El ingeniero se despierta, ve el fuego, busca una manguera, inunda todo el pasillo y se va a dormir.
Finalmente, se genera un tercer incendio. El matemático se despierta, ve el fuego, ve el matafuegos, ve la manguera, exclama: "¡Ah, existe una solución!" y se vuelve a dormir.
Resulta que había un paisano que tenía un perro maravilla. El perro era tan inteligente que el tipo se lo quería mostrar a un amigo de la ciudad que fue a visitarlo al campo. Se van los dos al monte a cazar patos.
De repente, pasa una bandada, el paisano tira un tiro y un pato cae en medio de una laguna profunda. El paisano le chifla al perro y le dice:
— "¡Buscá, Sultán!".
El perro sale disparado, pero en lugar de nadar, el perro camina por arriba del agua, agarra el pato sin mojarse ni un pelo, y vuelve caminando por la superficie hasta dejarle el pato en la mano al dueño.
El paisano lo mira al amigo, esperando que se caiga de espaldas de la impresión. El amigo no decía nada. Pasa otro pato, el tipo tira, cae al agua, y el perro otra vez: camina por arriba del agua, busca el pato y vuelve.
Al final del día, el paisano ya no aguantaba más y le pregunta al amigo:
— "Dígame, don... ¿no notó nada raro en mi perro?".
Y el amigo, muy serio, le contesta:
— "Y... sí, lo que pasa es que no le quise decir nada para no ofenderlo... ¡pero qué lástima que el perro no sabe nadar!".
Las andanzas de María Antonieta de Versalles e Insaurralde de Marbella
Al amanecer del 6 de octubre de 1789 una muchedumbre de mujeres y hombres disfrazados de mujer, portando cuchillos y garrotes, irrumpió por la fuerza en el palacio de Versalles, asesinando a los guardias que intentaban defenderlo. Buscaban al rey pero sobre todo a la reina María Antonieta. Querían “cortarle la cabeza… arrancarle el corazón”. El hambre asolaba a toda Francia mientras sus majestades ofrecían banquetes a sus amigos y la reina, envuelta en gastos y excesos en joyas, se disfrazaba de paisana para actuar en obritas de teatro en el Trianon.
La historia nos cuenta que ella salvó su vida, corriendo con sus hijos para refugiarse en los aposentos de su marido. Pocas horas después Luis XVI y toda su familia fueron obligados por la multitud enardecida a dejar Versalles para siempre y ponerse a disposición de la Asamblea Nacional en París. Ese día marcó un antes y después en la historia de Francia. Y del mundo.
El absolutismo real es cosa del pasado en la mayor parte del universo civilizado. Quedan países, sí, donde algún megalómano, psicópata, déspota y/o asesino aún pone en práctica la máxima de aquel otro Luis: “L’état, c’est moi” (El Estado soy yo).
Pocos ejemplos tan repugnantes como el monarca de Tailandia, que para transitar la pandemia alquiló 100 habitaciones en un hotel de lujo en los Alpes bávaros para instalarse con sus 20 concubinas; o el siniestro autócrata de Corea del Norte, en el cual el 60% de la población sufre represión y hambre mientras él vive en la opulencia.
Ahora, bien. Que una persona cualquiera tenga los medios de darse lujos dignos de un emperador y publicarlos en las redes sociales, cuanto mucho podrán generarnos indiferencia, envidia, desprecio. Pero cuando se trata de un gobernante, presidente, ministro, intendente de Lomas de Zamora, zar, Sha de Persia o rey de Francia, ahí sí. Como personas que creemos en el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no podemos quedarnos callados.
La austeridad no es un mérito en un gobernante. Es un deber moral. Es obsceno hacer gala de riquezas cuando en la esquina de tu casa hay gente que se muere de hambre. Es obsceno que justamente el país que acuñó la bella frase “liberté, égalité, fraternité” ofrezca una fastuosa cena con doscientos invitados al rey de Inglaterra y su mujer, cena que requirió la movilización de 8.000 gendarmes y policías como seguridad, al mismo tiempo que miles de migrantes africanos desahuciados y desesperados, se juegan la vida buscando una alternativa y mueren ahogados en el Mediterráneo.
Macron y Carlos III, en un ejercicio masturbatorio debidamente propiciado y bendecido por la cultura europea, se felicitan mutuamente y se regodean chocando las copas con el mejor champagne del Universo. No tienen tiempo, o ganas, de ocuparse de ellos. ¿Fraternité? Te la debo.
Obsceno es, en nuestras tierras, que una vicepresidenta hipermillonaria, amante de las carteras Louis Vuitton y zapatos Gucci y responsable del hecho de que su propia hija tuviera US$ 5 millones a su nombre en una caja de seguridad, levante la bandera de la izquierda y elogie al Che Guevara mientras esquilma a un Estado empobrecido y agónico en pos de cobrar 2 pensiones de privilegio.
¿Cómo es posible que hagan alarde de su riqueza o sus privilegios sin pensar en los que a duras penas logran -o no- sobrevivir?
Hay, claro, honrosísimas excepciones. Durante su período como presidente del Uruguay, Pepe Mujica continuó viviendo en su chacra de Montevideo junto a su esposa, dedicado al cultivo de flores y hortalizas. Donaba el 90% de su salario a ayuda social y su patrimonio consistía en un par de autos viejos y algún tractor. Dijo Mujica en alguna entrevista: “Yo no soy un presidente pobre. Yo no vivo con pobreza, vivo con austeridad. Pobres no son los que tienen poco, pobres son los que quieren mucho”.
Maravilloso ejemplo. Eso, Monsieur le Président, se llama “fraternité”. Eso, Cristina e Insaurralde, y todos los que se llenan los bolsillos en la función pública y encima lo exhiben impunemente, se llama dignidad.
Alejo Laclau
La maestra le dice a Jaimito :
¿A ver Jaimito, digame dos pronombres ?
- Quien ? Yo ?
Muy bien... Muy bien!!!.
- Doctor . . . creo que tengo un embarazo psicológico
- ¿ Y por qué piensa que es psicológico ?
- Porque me acuesto con mi psicólogo
Un judío piadoso se llega a su rabino y le dice, Rebiniu mi mujer no me deja vivir, me ofende, me maltrata, me humilla.
El rabino le contesta: "guetir" (divórciate),
El judío: Rebiniu como me voy a divorciar, yo la quiero.
El rabino: Guetirnischt (no te divorcies)
Al cabo de una semanas,vuelve el judío... - Rebiniu ya no puedo mas vivir con ella, no quiere que estudie, me insulta, me hace pasar vergüenza delante de mis amigos.
El rabino: guetir (divórciate)
- Rebiniu, como me voy a divorciar, me da no se ante mis amigos y conocidos, que van a decir.
El rabino: guetirnit ( No te divorcies)
Pasan pocas semanas vuelve el salame al rabino Rebiniu, no me quiere hacer Fish para Shabat, no quiere tener un hijo conmigo, como puedo vivir.
El rabino nuevamente con santa paciensa le aconseja que se divorcie. Rabiniu como divorciarme tengo mis padres que van a decir, como los voy a avergonzar con mi divorcio.
El Rabino:contesta "CONVERTITE".
El judío: Rebiniu como me dice eso, yo soy un judío piadoso cumplo con todos los preceptos de la alhaja, porque me tengo que convertir.
El Rabino: Asi le vas a ir a romper las pelotas a un cura.